“No siento que tenga que convencer a mis clientes”, dice Vangi Uriegas cuando le preguntamos cómo logra que los demás abracen la imperfección artesanal. Y es que su trabajo habla por sí solo.

Desde Nook Decor Studio en la Riviera Maya, esta diseñadora textil ha construido una propuesta que coloca al textil en el centro de la experiencia espacial, desafiando la neutralidad minimalista y apostando por la personalidad, la textura y la historia.

En esta entrevista, Uriegas nos lleva de la mano por sus proyectos más emblemáticos, como Casa Aku, Athara 22 y Miraluna, y nos revela cómo el slow design, la colaboración artesanal y la intuición guían cada una de sus creaciones.

Vangi, tuvimos la oportunidad de explorar a detalle tu portafolio, y nos encantaría profundizar en proyectos como Casa Aku, una remodelación frente al mar en la Riviera Maya. ¿Cómo lograron que los textiles artesanales y las maderas dialogaran con el entorno natural para “extender la experiencia del mar hacia el interior”? ¿Cuál fue el mayor desafío al integrar el textil como un componente arquitectónico en un espacio tan abierto?

Para nosotros, ese proyecto representó un camino muy natural. Cuando diseñas una casa frente al mar, lo más lógico es trabajar con materiales que pertenezcan a ese contexto. Las fibras naturales, las maderas duras de la región y las piezas restauradas envejecen muy bien; con el tiempo adquieren carácter y conviven de una forma muy orgánica con el paisaje, en lugar de competir con él.

En la sala había una pared de doble altura, y queríamos que el textil tuviera presencia sin sentirse pesado. Nos inspiramos en el macramé, que es muy representativo de esta zona, pero buscamos reinterpretarlo desde una estética más contemporánea. Diseñamos una pieza con hilos de espiga satinada y formas orgánicas que evocan el movimiento del mar, sin caer en algo demasiado literal.

El mayor reto al conectar interior y exterior fueron las corrientes de aire constantes, así que necesitábamos un material que pudiera moverse con el viento y hacer que la pieza cobrara vida, pero sin enredarse ni perder su forma. Por eso el material que elegimos fue la espiga, ya que, aunque es sintético, tiene un acabado muy natural y resbala con el movimiento. Esa decisión fue tan importante como el propio diseño.

La producción tomó bastante tiempo y también fue todo un reto transportar e instalar una pieza de ese tamaño, pero al verla terminada entendimos que había valido completamente la pena. Más que colocar una obra en una pared, logramos que el textil se integrara a la arquitectura y dialogara con el viento, la luz natural y el mar.

Háblanos ahora del Proyecto Miraluna. En general, ¿cómo lograron que las piezas textiles contaran la historia y la identidad de quienes habitan ese espacio? ¿Qué aspectos de su personalidad buscaron traducir a través de las fibras?

Miraluna fue un proyecto en el que no participamos desde el diseño inicial, sino que llegamos para renovar la experiencia del espacio a través de los textiles. Revestimos las habitaciones con colchas artesanales en tonos profundos que dialogaran con la fuerza de la arquitectura existente; incorporamos una pieza de arte textil como punto focal en una de las habitaciones y, en la sala, trabajamos con cojines en tonos neutros y acentos de color para dar mayor personalidad.

Lo que más me gustó de esta intervención fue comprobar cómo los textiles pueden transformar por completo un espacio sin modificar su arquitectura. A través del tejido, las texturas y la colorimetría, es posible aportar calidez, generar mayor profundidad, hacer que un espacio se perciba más amplio o, por el contrario, más íntimo. Esa capacidad de cambiar la experiencia de un lugar es lo que más disfruto de mi trabajo.

Personalización de cojines cama y lámpara Vangi Uriegas Nook

¿Cómo equilibran la durabilidad y el mantenimiento de las piezas textiles con su propuesta de “lujo artesanal” y su filosofía de slow design?

Creo que el lujo artesanal también implica diseñar con honestidad. Desde el inicio hablamos con cada cliente sobre cómo se va a vivir el espacio y, a partir de eso, seleccionamos los materiales. No todas las fibras funcionan para todos los proyectos.

Nos interesa crear piezas que envejezcan bien y que puedan acompañar a las personas durante muchos años, no seguir tendencias pasajeras. Por eso combinamos fibras naturales con materiales de alto desempeño cuando el proyecto lo requiere, especialmente en zonas de playa o de mucho uso. Para nosotros, el slow design no significa hacer piezas delicadas, sino crear objetos duraderos, atemporales y con una historia que haga que las personas quieran conservarlos y cuidarlos.

¿Puedes compartirnos cómo es el proceso de experimentación para llegar a cada proyecto? ¿Qué descubrimientos o “errores felices” surgen durante su creación?

La experimentación es parte esencial de mi proceso. Generalmente me apoyo mucho en mi laboratorio creativo para probar nuevos materiales, técnicas y combinaciones antes de llevarlas a un proyecto. Eso me permite entender cómo se comportan y llegar con mayor seguridad a la ejecución.

Cuando la experimentación ocurre directamente sobre una pieza, intento hacerlo de forma muy consciente: primero analizo las posibilidades y después avanzo poco a poco, dejando que el propio proceso me vaya mostrando el siguiente paso. Muchas veces los mejores hallazgos surgen precisamente de esos pequeños cambios inesperados.

Casa Athara 22 Vangi Uriegas Nook

Creo que los errores son parte de la creación. Con cada proyecto aprendes una técnica nueva, evolucionas una idea o descubres una mejor forma de resolver algo. Y aunque termino muy satisfecha con cada pieza, cuando la vuelvo a ver tiempo después, siempre imagino cosas que hoy haría diferente. Para mí eso no significa que el proyecto estuviera incompleto, sino que uno nunca deja de aprender y de evolucionar como diseñador.

El tufting se ha convertido en una de sus técnicas insignia. ¿Cómo ha evolucionado el uso de esta técnica en sus proyectos más recientes? ¿Hay algún proyecto en particular donde hayan llevado el tufting a un límite que no habían explorado antes?

El tufting ha evolucionado conmigo. Llevo alrededor de seis años aprendiendo y perfeccionando la técnica, y en cada proyecto sigo preguntándome hasta dónde puede llegar: qué materiales puedo integrar, qué fibras funcionan mejor o cómo puede dialogar con otras técnicas textiles.

Uno de los descubrimientos que más he disfrutado ha sido experimentar con telas artesanales e hilos de macramé dentro del tufting. El resultado cambia por completo la textura y el lenguaje de la pieza, abriendo muchas posibilidades, como poder dejar partes sin tejer y darle protagonismo al propio textil en lugar de cubrirlo todo.

Justo ahora estoy en una etapa en la que me interesa mezclar técnicas y materiales. Más que llevar el tufting a un límite específico, siento que lo estoy expandiendo, combinándolo con otros procesos artesanales para crear piezas con mayor riqueza visual, táctil y narrativa.

¿Cómo decides cuándo una pieza o textura es la indicada y cuándo es necesario restar para lograr ese equilibrio?

Creo que esa decisión llega a través de la observación. Paso mucho tiempo viendo la pieza, alejándome, regresando y tratando de imaginarla en el espacio donde va a vivir. Cuando conozco el proyecto es más fácil, porque puedo visualizar cómo dialogará con la arquitectura, la luz y los materiales que la rodean.

Cuando la pieza todavía no tiene un destino definido, el proceso es más complejo. En esos casos, siempre invento un espacio en mi mente y diseño pensando en ese escenario. Esa visualización me ayuda a decidir cuándo una textura necesita más protagonismo y cuándo es mejor restar. Al final, muchas veces el equilibrio no se consigue agregando más elementos, sino sabiendo cuándo detenerse.

Cuadro raíces suspendidas Vangi Uriegas Nook

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con comunidades en la Riviera Maya y Mérida? ¿De qué manera este proceso colaborativo enriquece no solo las piezas, sino también tu propia visión como diseñadora?

Ha sido una experiencia muy enriquecedora, pero también representa un reto. Cada artesano tiene su propia manera de trabajar, su ritmo y una relación muy personal con los materiales. En Quintana Roo, la historia de la artesanía es relativamente reciente y ha evolucionado de formas muy particulares. Hay artesanos que se han especializado profundamente en ciertos materiales o técnicas, y mi papel no es imponer una forma de hacer las cosas, sino encontrar cómo mi visión de diseño puede dialogar con ese conocimiento.

También colaboro con mujeres que son amas de casa o que desempeñan otros oficios y que, en sus tiempos disponibles, apoyan bordando o realizando acabados. Además, trabajo de la mano con artesanos de Oaxaca, con quienes desarrollamos muchos de nuestros textiles, ropa de cama y cojines. En muchas ocasiones, esas piezas llegan a nuestro estudio y son intervenidas nuevamente, incorporando otras técnicas o detalles.

Lampara ENCUENTROS Vangi Uriegas Nook

Me gusta pensar que una pieza pasa por muchas manos y muchas historias antes de llegar a su destino. Creo que nuestro trabajo como diseñadores es dar coherencia a todo ese proceso y comunicar el valor de cada persona que participó en él. Al final, esa suma de conocimientos es lo que hace que cada pieza tenga una identidad única.

¿Cómo convences a tus clientes de que la imperfección y la expresión personal a través del textil pueden ser tan o más poderosas que la “perfección” neutral? ¿Hay alguna anécdota de un cliente que inicialmente dudaba y terminó cautivado por el resultado?

En realidad, no siento que tenga que convencer a mis clientes. Generalmente llegan a nosotros porque ya conectaron con nuestra estética y con la manera en que entendemos el diseño. En la Riviera Maya, además, existe una búsqueda muy clara por materiales y acabados que se sientan auténticamente artesanales.

Más que convencerlos de aceptar la imperfección, lo que buscamos es ayudarles a entender el valor de una pieza hecha a mano frente a un producto fabricado en serie que intenta parecer artesanal. Esas pequeñas variaciones, las texturas y las huellas del proceso son justamente las que le dan identidad y hacen que una pieza sea irrepetible.

También depende mucho del contexto. En proyectos de Mérida, por ejemplo, los clientes suelen inclinarse por una estética más contemporánea y limpia, por lo que la artesanía aparece de una forma más sutil, a través de detalles, texturas o acentos. Al final, creo que hay un proyecto para cada persona, y nuestro trabajo consiste en encontrar el equilibrio entre nuestra visión y la forma en que cada cliente quiere vivir su espacio.

Cuadro Vangi Uriegas Nook

¿Qué tendencias o innovaciones en el mundo textil te emocionan más para los próximos años? ¿Hay alguna técnica o material que aún no hayas explorado y que te gustaría integrar en tus futuros proyectos?

La verdad es que las tendencias no me interesan demasiado porque, por definición, son pasajeras. Me entusiasma más pensar en cómo el textil puede seguir evolucionando como parte de la arquitectura y de la experiencia de habitar un espacio, más que como un elemento decorativo.

Algo que me emociona mucho son los textiles inteligentes. Creo que existe un enorme potencial para combinar tecnología con la calidez de los procesos artesanales y crear espacios que sean más sensibles, funcionales y humanos.

Y en cuanto a técnicas… la lista es larguísima. Creo que nunca voy a terminar de explorar todo lo que el textil puede ofrecer. Siempre hay un material nuevo, una técnica ancestral o una combinación inesperada que despierta mi curiosidad. Esa sensación de seguir aprendiendo es, precisamente, una de las cosas que más disfruto de mi profesión.

Para conocer más de Vangi y Nook

Si Nook Decor Studio fuera una canción ¿cuál sería y por qué?

Creo que sería All of Me de Billie Holiday. Es una canción atemporal, llena de emoción, autenticidad y carácter. No necesita ser perfecta para conmover; justamente su belleza está en la honestidad con la que se expresa.

Siento que esa también es la esencia de Nook. Nos interesa crear espacios con alma, donde cada textura, cada fibra y cada pieza artesanal cuenten una historia. Más que perseguir una perfección absoluta, buscamos que los espacios transmitan calidez, personalidad y una conexión genuina con quienes los habitan.

¿Cuál es el objeto textil más antiguo o con más historia que conservas en tu casa y qué significa para ti?

Creo que es un mud cloth que compré hace unos siete años en Nueva York. Tiene un diseño de elefantes que me encanta porque no es perfecto; las figuras son un poco irregulares, pero justamente ahí está su personalidad y su encanto.

Lo colgué de una vara de bambú y ha estado conmigo desde entonces. Más allá de la pieza en sí, me recuerda a un viaje muy especial y a una etapa importante de mi vida. Creo que eso es lo que más valoro de los textiles: tienen la capacidad de guardar historias, de acompañarte durante años y de cobrar nuevos significados con el tiempo. Ese mud cloth ya no solo representa el lugar donde lo encontré, sino también todo lo que ha vivido conmigo desde entonces.

Vangi Uriegas Diseñadora Nook

Si pudieras tejer un espacio en cualquier lugar del mundo (sin restricciones de presupuesto o logística), ¿dónde sería y cómo te imaginas ese lugar?

¡Qué difícil! Creo que sería una casa frente al mar, quizá en Croacia, Italia, España o Portugal. Me encantaría crear una pieza textil que no se sintiera como un objeto añadido, sino como una continuación de la arquitectura y del paisaje.

Imagino un textil de gran formato que naciera desde el techo y descendiera por el espacio, dialogando con los materiales, la luz y el movimiento del mar. Una pieza que cambiara con el viento y con la luz a lo largo del día, haciendo que el interior y el exterior se sintieran como parte de un mismo lugar.

Más que diseñar un textil, me gustaría tejer una experiencia en un lugar que me inspire, y colaborar con diseñadores de la zona para lograr un lenguaje universal.

¿Qué película, libro u obra de arte ha influido en tu manera de entender el color y la textura en el diseño?

Te voy a ser muy honesta: creo que me han inspirado muchísimas cosas, pero no podría señalar una película, una obra o un libro como la influencia definitiva. Probablemente mi mayor inspiración es el entorno que habito. Vivir en la Riviera Maya hace que todos los días esté observando la luz, las fibras, la vegetación, el mar y cómo envejecen los materiales.

Si tuviera que mencionar un libro, sería El imperio de lo efímero, de Gilles Lipovetsky. Y, para ser completamente honesta, ni siquiera lo terminé. Pero las partes que leí se me quedaron muy grabadas, especialmente la idea de que la moda es un reflejo inmediato de cómo se encuentra una sociedad en un momento determinado.

Ese concepto lo traslado constantemente al diseño textil para interiores. Creo que los espacios también hablan de quiénes somos y de cómo queremos vivir. Tal vez es un lenguaje más íntimo, porque no todo el mundo entra a tu casa, pero sigue siendo un registro muy claro de nuestros valores, nuestras necesidades y nuestra forma de habitar. Cuando entendemos ese contexto, también entendemos mejor cómo podemos transformarlo a través del diseño.

Además del textil, ¿hay alguna otra disciplina artística o artesanal que practiques en tu tiempo libre y que alimente tu creatividad?

La verdad es que, por ahora, mi mundo gira casi por completo alrededor del textil. Me gusta mucho la cerámica y me encantaría explorarla más, aunque todavía he tenido muy pocas oportunidades de hacerlo.

Curiosamente, una de las actividades que más alimenta mi creatividad es dibujar con mi hijo. Son trazos completamente libres, líneas y rayones sin reglas, pero me parece un ejercicio muy terapéutico. Me recuerda que la creatividad no siempre necesita una intención o un resultado perfecto.

De hecho, de esos dibujos ya han surgido un par de ideas que me gustaría llevar al textil.

 

Sigue a Vangi y Nook Decor Studio en Instagram: @vangi_uriegas_nook y @nook_studio_tulum

 

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Fotografías cortesía de Vangi Uriegas.

PR: BELE PR Strategist (@belepr_) | Mairely Ramírez.

Entrevista: David Patiño Torres (@bavidbavid).